Se considera a Noaj (o Noé, como se lo conoce en español) un hombre justo según los estándares actuales, o solo se lo considera justo si lo comparamos con los hombres que vivieron en su generación?
En el Talmud se plantea esta cuestión, que es una discusión entre Resh Lakish y Rabi Yojanan en el Tratado de Sanhedrín. Mientras que Resh Lakish sostiene que Noé fue un hombre justo para todas las generaciones, Rabi Yojanan señala que de acuerdo a cómo esta redactado el versículo: «Noaj era un hombre justo, íntegro en su generación«, esto limita su rectitud solo a «su generación», pero no para todas las generaciones.
Varios comentaristas han criticado a Noé por no haber hecho un esfuerzo mas grande por salvar del diluvio a quienes lo rodeaban, en contraste con su descendiente Abraham, quien fue un ejemplo de bondad y ayuda para con el prójimo.
Vemos que Noé permaneció completamente en silencio a lo largo de la narración de la parasha, en el aspecto de que en ningún momento intentó influir positivamente sobre sus pares, sin haber expuesto sus ideas y por sobre todo, sin haber compartido con nadie una noticia tan trascendental y sensible como lo era, nada mas y nada menos, que la destrucción del mundo que estaba por venir. Solo se limitó seguir las instrucciones que le había encomendado el Eterno en cuanto a la construcción del arca, lo que constituiría finalmente el medio a través del cual se salvó del diluvio.
Cuando vemos que alguien tiene una necesidad o un problema y esta en nuestras manos la posibilidad de ayudarlo, nuestro papel es ser como Abraham, es decir extender nuestra mano brindando asistencia, y no quedarnos de brazos cruzados.
El cuervo y la paloma
De todas las aves que había en el arca, hay dos que se destacan por sobre el resto: el cuervo y la paloma. Cuando Noé tuvo la necesidad de comprobar si el agua había descendido en su nivel, envió primero al cuervo. Sin hacer demasiado esfuerzo por encontrar tierra firme, el cuervo se rindió rápidamente y regresó al arca. Entonces Noé recurrió a la paloma, quien se esforzó mucho mas por encontrar tierra firme, y aunque no lo logró en su primer viaje, en el segundo intento consiguió traer una rama de olivo en el pico. La tercera vez que fue enviada, la paloma logró encontrar tierra firme y ya no regresó al arca.
Nuestros sabios dicen que es preferible tener a disposición un alimento amargo (como lo era la rama de olivo) pero en libertad, a tener un alimento dulce y rico pero en cautiverio; también nos indican que es mejor poseer un alimento poco apetitoso pero que haya sido provisto por del Creador del Mundo, a tener un alimento gustoso pero que provenga de personas de carne y hueso. En cuanto a contextura física, claramente se ve que el cuervo tiene un mayor tamaño en comparación con la paloma, que es mas pequeña y débil. El Rabino Sanson Rafael Hirsch sugiere que debemos imitar a la paloma, pues prefirió comer una hoja de olivo amarga y apenas comestible, y no tener que depender de su amo para obtener un mejor alimento. El cuervo, por el contrario, se acostumbró tanto a estar tan bien alimentado todo el tiempo que duró el diluvio, que prefirió una vida fácil en cautiverio por sobre una vida en libertad que implicaba sacrificio.
La torre de Babel
Como consecuencia de los malos actos del hombre, el Eterno trajo el diluvio que destruyó al mundo. En la toda la historia solo se registró un acto tan destructivo comparable al diluvio, que fue cuando cayó fuego desde el cielo sobre las ciudades de Sodoma y Gomorra (Sdom Vaamorá) destruyéndolas junto con sus habitantes, animales y plantas.
En la continuación de nuestra parasha se narra acerca de otra época oscura en la historia, como lo fue la generación de Babel, que se rebelaron contra el Creador y planearon construir una torre que llegara hasta el cielo, con la intención de levantarse contra el Eterno y tratar de neutralizar su control sobre la naturaleza. Pero en este caso vemos que la reacción del Eterno fue mucho mas leve que en los casos mencionados anteriormente: la tierra no fue afectada ni tampoco fueron exterminados sus habitantes.
Porqué solo en los sucesos de la generación del diluvio y de Sodoma el hombre fue castigado tan duramente en comparación con el otro caso? Qué diferencia hay con la generación de Babel?
En la generación del diluvio y de Sodoma la personas se comportaban mal unas con otras, mientras que por el contrario, en la generación de Babel todos estaban unidos en pos de un objetivo en común. Su falta, si bien fue grave, estaba dirigida en contra del Eterno, pero entre ellos se respetaban y se llevaban muy bien, y por eso el castigo fue el cambio del idioma que hablaban, lo que generó una gran confusión y la consecuente paralización de la construcción de la monumental torre.
De aquí podemos sacar una conclusión importante: Al contrario de lo que a priori se podría haber pensado, El Eterno es mucho mas severo por nuestras transgresiones llevadas a cabo contra el prójimo, que por las faltas en contra del Eterno mismo.
