Es muy importante visitar a un conocido o amigo o familiar que esta enfermo, ya sea si esta internado en un hospital como si se encuentra en su casa.
El hecho de que el enfermo tenga quien lo asista, no exenta a la persona de cumplir con este precepto, ya que el objetivo principal es darle al enfermo estímulo y aliento, y rezar por su recuperación; todo esto esta encuadrado dentro del marco del versículo «y amarás a tu prójimo como a ti mismo».
Hay quien dice que no se debe ir solo a visitar al enfermo, sino que en lo posible hay que ir con dos personas mas; pero si la persona no consigue a nadie que lo acompañe puede ir solo también.
Si bien la mejor forma de cumplir el precepto es yendo directamente a visitar al enfermo, si esto no es posible, también se puede llamar al enfermo por teléfono, o escribirle un mensaje o un mail.
Si una persona esta visitando al enfermo y quiere rezar por él para pedir por su recuperación, no es necesario que mencione su nombre. En cambio, si no se encuentra físicamente en el mismo lugar que el enfermo, entonces ahí sí que es necesario mencionar su nombre y el nombre de su madre, al momento de pedir por su recuperación.
Si el estado del enfermo empeora, nuestros sabios aconsejan agregarle un nombre delante del nombre de pila; y generalmente el nombre que se agrega esta relacionado con la vida o con la curación; y con esto se espera que su estado mejore y se recupere.
Es importante que el propio enfermo recite plegarias por su propia curación, ya que tienen mayor preponderancia los rezos por uno mismo que las plegarias de terceros.
Fuente: Yalkut Yosef – Compendio de Halajot extraídas del Shuljan Aruj, compiladas y escritas por el Gran Rabino Itzjak Yosef SHLITA
