Es mitzva de la Tora circuncidar a un hijo varón en el octavo día de su nacimiento, y no se debe postergar si no hay un motivo justificado; pero si el bebe no esta saludable o tiene alguna afección entonces se debe postergar. Y en cuanto se ponga bien, de debe practicar la circuncisión sin mas dilaciones.
La mitzva recae principalmente sobre el padre del niño. Pero si este ha fallecido, la mitzva recae sobre el abuelo paterno.
La circuncisión se lleva a cabo solo de día, y es preferible hacerlo a la hora mas temprana posible.
Es importante que haya al menos diez hombres al momento de la circuncisión, pero si no hay posibilidad de reunir esa cantidad, de todas maneras se puede llevar a cabo.
La noche anterior al Brit Mila se llama «Brit Itzjak», y se lleva a cabo un estudio especial durante esa noche ante la presencia de 10 hombres, y hay quienes también acostumbran a prender velas, cantar y estar contentos; pero si el bebe esta enfermo y se hace necesario postergar el Brit Mila, entonces el Brit Itzjak también se posterga a la noche previa al Brit Mila.
Si el padre del bebe sabe hacer Brit Mila, entonces él mismo debe practicarlo. Pero si no sabe, debe nombrar un mohel experto en el tema para que practique la circuncisión en su nombre. En este caso, el padre debe estar parado al lado del mohel al momento de la circuncisión.
Se acostumbra separar una silla especial que se denomina «kise Eliahu», ya que el profeta Eliahu visita en todos los Brit Mila, y por eso se le asigna una silla especial para él.
Quien se sienta y sostiene al bebe al momento de la circuncisión se llama «Sandak», y la costumbre es darle este privilegio al abuelo paterno, y si mas adelante nace otro hijo varón, se le da para ser Sandak al abuelo materno.
En la ceremonia del Brit Mila se suele colocarle el nombre al niño, en donde el Rabino es quien lo declara en voz alta para que escuchen todos los asistentes.
Fuente: Yalkut Yosef – Compendio de Halajot extraídas del Shuljan Aruj, compiladas y escritas por el Gran Rabino Itzjak Yosef SHLITA
