El lavado de manos para comer es distinto del lavado de manos que se debe efectuar cuando uno se levanta por la mañana, o cuando uno sale del baño.
Tiene básicamente tres características:
-Se debe utilizar un jarro que no tenga ningún agujero y que tenga cierta importancia.
-El agua que se debe utilizar debe tener aspecto límpido, no debe haber sido utilizada previamente, y debe ser potable.
-El agua debe ser vertida desde el jarro por la misma persona, es decir que no es válido el lavado si se ponen las manos debajo del chorro de agua.
La cantidad mínima de agua que se debe verter en total es de 86 cm3 (Reviit).
Técnicamente es suficiente con verter el agua hasta los nudillos de los dedos, aunque si hay agua suficiente, es mejor verter sobre la mano entera.
Se debe verter tres veces seguidas sobre la mano derecha y luego otras tres veces seguidas sobre la mano izquierda, a diferencia del lavado de manos de la mañana, en donde se debe verter agua tres veces en cada mano pero en forma alternada, comenzando por la mano derecha.
Para el lavado de manos que la persona debe realizar cuando sale del baño, no es obligatorio utilizar un jarro sino que esta permitido poner directamente las manos bajo el chorro de agua, aunque sí es necesario que sea tres veces cada mano.
Fuente: Extraído del shiur dado por el Gran Rabino Aaron Butbul Shlita – Yerno de Maran el Rishon le Tzion Gran Rabino Obadia Yosef ZZL
