Nuestra parasha comienza diciendo: «Y como consecuencia de que escuchen estas leyes…». Dentro de los 613 preceptos (mitzvot) que nos ordenó el Creador, no todos tienen el mismo nivel de dificultad en su cumplimiento, es decir, algunos son mas fáciles de cumplir y otros son mas difíciles.
La palabra «Ekev» se puede traducir también como «talon»; es decir que puede llegar a ocurrir que ciertos preceptos que son de cumplimiento mas fácil, la gente «los esconda debajo del talon», es decir, que por ser mas sencillos la persona no les de la importancia que merecen, y en definitiva no los cumpla. Por eso esta escrito: «Toma con seriedad tanto el precepto fácil como el difícil». Nuestros sabios dicen al respecto: «Tu no sabes cuál es la recompensa de cada una de las mitzvot». Es decir, que puede haber preceptos fáciles cuya recompensa por su cumplimiento sea muy grande, y otros preceptos difíciles cuya recompensa sea menor, y solo después de 120 años cuando la persona deja este mundo, recién ahí se entera cuál es la recompensa que le corresponde recibir por cada una de las mitzvot que ha realizado en vida. Lo que se aprende de esto, es que mientras el Creador nos de vida y salud, debemos esforzarnos al máximo por cumplir la mayor cantidad de preceptos posible sin tener en cuenta si son fáciles o difíciles, sabiendo que solo en el mundo venidero se recibe la recompensa, y que la misma será contabilizada en forma exacta.
El poder espiritual que se esconde en los alimentos
Dice el versículo: «Porque no solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que salga de la boca del Creador». Surge la siguiente pregunta: Cómo puede el alma, que es completamente espiritual, nutrirse a través de los alimentos que consumimos (que son materiales)? Nuestros sabios explican lo siguiente: «Todo lo que hay en el mundo no existe sino solo por el poder de la palabra del Creador en el momento mismo de la creación». Ese poder de la palabra divina que se oculta en el alimento es el sustento del alma. Cuando una persona toma una fruta y bendice antes de comerla, despierta el poder espiritual dado por la palabra divina en el momento de la creación del mundo, que se encuentra oculto en la fruta, constituyéndose así el alimento espiritual para el alma. Ahora bien sabiendo esto, entonces el versículo puede entenderse de la siguiente manera: «No solo de pan vivirá el hombre», es decir, no vive el hombre del pan material y físico que se ve y se palpa, «sino de toda palabra que salga de la boca del Creador», es decir, en virtud de la palabra que fue pronunciada por el Creador en el mismo momento de la creación del mundo, la cual da al pan la posibilidad de existir, este poder espiritual es el alimento del alma. Es decir, que quien no bendice antes de probar un alimento, este poder espiritual que comentábamos no surge, y por lo tanto esta privando a su alma de poder alimentarse, ya que solo su cuerpo esta siendo nutrido.
El mérito de un solo individuo influye sobre las masas, y una mitzva arrastra a otra mitzva
Dice el versículo: «Todo precepto que yo te ordeno hoy, cumplirán y harán, para que vivan y se multipliquen, y hereden la tierra que el Creador les prometió a vuestros ancestros».
Este versículo comienza en singular: «…que yo te ordeno hoy…» pero continua en plural: «…cumplirán y harán…» Cuál es el propósito de este cambio?
Explica el Kli Yakar algo muy interesante: Esto se debe a que una persona justa que cumple un solo precepto, inclina la balanza hacia el lado del bien, no solo para él mismo sino para todo el mundo, por eso el versículo comienza hablando en singular, y luego la recompensa la menciona en plural, porque todos se benefician del acto bueno que realizó el particular.
Ahora, cabe destacar también que esta escrito: «precepto», pero no dice «preceptos». Es posible que con el cumplimiento de un solo precepto la balanza sea inclinada hacia el lado del bien? La respuesta es: Sí. Ya que el cumplimiento de una mitzva (precepto), arrastra y lleva al cumplimiento de otra mitzva, y así sucesivamente. Entonces vemos que finalmente se trata de una suma de mitzvot que van aumentándose, pero que todo nace con el cumplimiento de una única mitzva.
Cuál es el enfoque que hay que darle a una mitzva
Dice el versículo: «Todo precepto que yo te ordeno hoy, cumplirán y harán, para que vivan y se multipliquen…»
Surgen varias preguntas acerca de la manera en que esta redactado este versiculo:
- Porqué el versículo empieza en singular: «yo te ordeno», pero termina en plural: «cumplirán y harán»?
- Qué significa cuando dice: Todo «precepto»? no sería mejor si dijera: «Todos los preceptos» en plural?
- La palabra «hoy» parece ser innecesaria, ya que perfectamente podría estar escrito: «Todo precepto que yo te ordeno, cumplirán y harán».
Sin embargo, aquí se esconde una lección maravillosa que nos enseña Moises. Una lección que perdura para todas las generaciones:
Moises conocía perfectamente cuáles son los obstáculos que se le pueden presentar a una persona para poder avanzar espiritualmente:
- Baja autoestima, al pensar: yo soy una persona entre millones, qué agrega o quita si yo cumplo o no una determinada mitzva?
- Agobio. Puede la persona verse abrumada debido a la gran cantidad de mitzvot que hay en la Tora para cumplir (son 613!), y pensar: Cómo puedo afrontar algo tan cuantioso?
- Cuando se trata de una mitzva que es de cumplimiento diario (como tefilin, rezos, berajot…etc) puede la persona llegar a sentirse superada por la situación y pensar: Cómo puedo asumir el cumplimiento de esta mitzva todos los días de forma fija? no sera demasiado para mi?
Por eso nos enseña Moises, respecto de cada uno de estos obstáculos:
Debes saber que tu tienes mucho valor para el Creador del Mundo, tanto como si fueras la única persona que existe en el planeta; toda persona tiene un recorrido espiritual único otorgado por el Creador; y toda mitzva que la persona cumple tiene un efecto específico sobre todo el universo, que ninguna otra persona puede realizar. Por eso el versículo empieza en singular, porque lo que una persona puede lograr con el cumplimiento de una mitzva, no lo puede hacer ninguna otra!!
No te sientas abrumado por la cantidad de mitzvot, ya que debes saber que el Creador no envía pruebas a la persona sin antes asegurarse de brindarle a la persona la fuerza y capacidad suficiente para poder superar esa prueba. Por eso, cuando te llega la posibilidad de cumplir una mitzva, es porque tienes la capacidad para hacerlo. Y si lo piensas de esa manera y perseveras, descubrirás que a la larga estarás cumpliendo todas las mitzvot que la Tora ordena. Y por eso esta escrito: «Todo precepto que yo te ordeno». Debes ver cada mitzva como nica, y de esa manera la podrás llevar a cabo con muchas ganas y con alegría.
Piensa que hoy, sí esta en tus manos cumplir la mitzva y por lo tanto hazla solo hoy, y no debes pensar qué pasará mañana. Y mañana nuevamente volverás a pensar en hacerlo solo hoy, y así sucesivamente. De esta manera se te creará una rutina en el cumplimiento de la mitzva, y la estarás cumpliendo todos los dias!
Otra explicación de la función de la palabra «hoy», es que normalmente la persona por naturaleza suele postergar las cosas para otro dia. Por eso dice el versículo «hoy», no lo postergues para mañana!
En síntesis, podemos resumir todos lo que aprendimos teniendo en cuenta una sola palabra que resulta clave en todo este tema: la palabra «SOLO».
SOLO yo puedo, SOLO esta mitzva, SOLO por hoy.
