Las Sinagogas y las casas de estudio de la Tora son lugares sagrados en los que las personas se deben comportar con recato y seriedad.
Para considerar un lugar como Sinagoga deben cumplirse dos condiciones:
-Que el lugar sea utilizado como Sinagoga para siempre; es decir, si el lugar en donde se están llevando a cabo las plegarias es temporal o por un tiempo específico, esto implica que el lugar no tiene santidad de Sinagoga.
-Que efectivamente se lleven a cabo los servicios en el lugar. Una construcción destinada a ser Sinagoga, en donde todavía no se estén llevando a cabo los servicios y oraciones correspondientes, aun no le recae santidad hasta que estos servicios comiencen a llevarse a cabo.
Nuestros sabios prohíben tirar abajo o destruir una Sinagoga.
En principio, existe la prohibición de comer y beber dentro de una Sinagoga o Casa de estudio de la Tora; aunque esto sí se permite en el caso de que el acto de comer o beber sea con el fin de poder continuar con el estudio de la Tora con mas fuerza y concentración; teniendo en cuenta que si la persona tuviera que salir fuera del recinto para comer o beber, esto podría provocar una interrupción de tiempo mucho mas significativa, que es perfectamente evitable si se le permite comer dentro. Hay que tener en cuenta que en los casos en que sí esta permitido beber, nos estamos refiriendo a agua, gaseosas o jugos, pero en ningún caso esta permitido tomar bebidas alcohólicas dentro de la Sinagoga.
Esta prohibido utilizar a la Sinagoga como atajo, es decir, si una persona quiere llegar a un lugar determinado y ve que atravesando la sinagoga le ahorra camino (es decir, si la Sinagoga tiene dos puertas, entrar por una puerta atravesar toda la sinagoga y salir por la otra), eso esta prohibido hacerlo, y debe caminar por alrededor de la Sinagoga hasta llegar a su lugar de destino aunque esto le suponga un camino mucho mas largo.
Fuente: Extraído del shiur dado por el Gran Rabino Aaron Butbul Shlita – Yerno de Maran el Rishon le Tzion Gran Rabino Obadia Yosef ZZL
